lunes, 4 de noviembre de 2013

El desafío de los 30 días - días 1 a 4


La gente de Trasgotauro ha preparado un desafío para la comunidad  rolera, que durará los 30 días del mes de noviembre. Consiste en algo tan simple como ir respondiendo cada día a las preguntas del meme que tenéis abajo, hasta completar el mes. Si queréis ver un listado de todos los participantes, lo podéis ver en este enlace. Como nosotros nos hemos apuntado un poquito tarde, vamos a intentar ponernos al día de las entradas que debemos.


Día 1 de noviembre: ¿Cómo comenzaste en los juegos de rol?

Es bastante frecuente que los roleros se inicien en esto del rol por algún amigo que ya juega, y en el caso concreto de las mujeres, ese alguien que juega, a menudo es la pareja. Yo comencé a jugar al rol no porque jugase mi pareja, sino porque jugaba la pareja de una amiga mía, Elain.

Corría el año 1995 y ya hacía tiempo que había visto un reportaje sobre jugadores de rol en Informe Semanal que me había dejado con ganas de probar. No el tipo de reportajes que vendrían después de "¿El rol es eso que matais gente?", sino que mostraban un poquito el mundillo y la afición de la mano de un grupo de jugadores, y sonaba francamente bien.

Cuando mi amiga empezó a jugar porque su pareja formaba parte del club de rol de mi localidad, el actualmente extinto Club Draken, me invitó a ir un día a probar y me faltó tiempo para decir que si.

Empecé jugando a Vampiro La Mascarada, segunda edición. El "Drácula de Bram Stoker" que había rodado un par de años antes Coppola y la adaptación cinematográfica de "Entrevista con el vampiro" de Anne Rice ese mismo año, habían puesto a los vampiros de moda (de nuevo), y andábamos todos empapuzados hasta los ojos de novelas de chupasangres, debatiendo si Lestat sería un Ventrue o un Toreador, y contando chistes sobre cuantos Gangrel hacían falta para cambiar una bombilla.

Todavía conservo un pin del clan Toreador (que era al que pertenecía mi personaje) que me regalaron los compañeros del club para un cumpleaños, y aunque Vampiro fue el punto de partida para jugar a muchas otras cosas, sigo teniéndole mucho cariño, porque como se suele decir, la primera vez nunca se olvida.

Día 2 de noviembre: Juego favorito

Como he contado en la entrada anterior, la primera vez nunca se olvida, y Vampiro La Mascarada siempre tendrá un hueco en mi corazón rolero. No obstante, comparte espacio con El señor de los Anillos (el de Joc de toda la vida). Con él me reconcilié con los juegos fantástico medievales, que nunca me habían llamado mucho (hice mis pinitos con Ad&d, pero por aquel entonces era jugadora casi exclusivamente de Mundo de Tinieblas) y comenzó mi interés por los jinetes de Rohan.

La primera y más larga campaña que he jugado al rol (más de año y medio jugando todos los sábados de 5 de la tarde hasta la madrugada), fue de El señor de los Anillos, mastereado por el sin par Pedro (Eru), que bregaba con 20 jugadores en una habitación estrecha y mal ventilada semana tras semana (que el resto de socios del Club Draken apodaban "El bosque de los elfos"), sin morir en el intento. Un día apareció por el Club y puso un cartel que decía "Se buscan aventureros" y el día señalado aparecimos 20 personas, pero él no se amilanó y le hizo fichas a todos.

Esta partida supuso el inicio de muchas amistades (e incluso de algunas relaciones sentimentales) y fue el germen del que surgió el Club Celosia Zero de Sagunto (que estuvo en activo desde 1999 hasta el pasado año), lo que inevitablemente le convierte en uno de mis indispensables. Un abrazo desde aquí a todos los elfos que habitaron nuestro bosque y por supuesto a Eru. Y cuidaos de los elfos en las piedras.

Día 3 de noviembre: Juego más odiado

Lo cierto es que odiar un juego, es un término demasiado absoluto. Hay juegos que no me convencen porque me cuesta entender las motivaciones de los personajes para "ir de aventuras" (como el Nobilis) o la ambientación me genera escaso interés (como es el caso del Paranoia), juegos cuyo sistema de tiradas no me gusta (por ejemplo, el Star Wars d20, El Señor de los Anillos d20, el Cthulhu d20... bueno, en general todos los que usan el sistema d20) o estilos de juego que no son lo mío, como es el caso de los juegos de cómicos en los que la risa no es un añadido a la diversión, sino que se entiende inexcusable (como Fanhunter, Barrio Xino o El rol de los panchitos).

Capítulo aparte merecerían los juegos a los que se intenta jugar varias veces a lo largo de los años sin conseguirlo, por una razón o por otra, hasta cogerles casi tirria (en mi grupo, llevamos intentando organizar Changeling desde que se lo compró Darthagus allá por 1997).

Pero también es justo reconocer que a veces nuestras fobias roleras no son únicamente culpa del juego en si. Influyen en ellas el enfoque que le dé nuestro narrador al juego, la aventura que elija para presentárnoslo y/o el tipo de grupo con el que acometamos la tarea de probarlo. De la misma forma que debemos agradecer muchas de nuestras filias roleras a quien nos mostró este o aquel juego, y a aquellos con quienes lo compartimos.

Día 4 de noviembre: ¿Cual ha sido el mejor master/narrador que has tenido?

De nuevo, mi rolero corazón se siente en una dicotomía a la hora de otorgar el título de mejor master a una sola persona. 

Por un lado tenemos a Pedro, nuestro sufrido master de El señor de los Anillos, que como ya he contado antes, nos aguantó durante año y medio en sesiones maratonianas y superpobladas, sin perder la sonrisa ni siquiera cuando le reventábamos los módulos.  

Por reventar los módulos me viene sobretodo aquella vez que llegamos a un pueblo y encontramos una mujer maldita que era el centro de la trama, y alguien recordó que hacía 6 meses que llevábamos una cantimplora con agua bendita que quitaba cualquier maldición. Pedro, sin perder la calma, dijo "a la mierda el módulo", lo dejó a un lado e improvisó 5 horas de partida.

Pero a pesar de ello, el título de mejor master deberá ser compartido con Estrapo, la única persona que conozco capaz de masterear Rolemaster (el de ICE de toda la vida), utilizando todos los Companions y sin tardar más de 30 segundos en responder el resultado en tablas de cualquier tirada que realice un jugador. Como consigue esa mujer aclararse con las tablas con la facilidad con que yo me leo el Whatsapp contraviene las leyes de la probabilidad y algunas de las de la física. Si a eso le unes un perfecto conocimiento de la época medieval y una forma amena y divertida de dirigir, no se puede pedir más.

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